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EUSKALTRUST

Objetivo de la iniciativa
Reforzar los mecanismos de confianza entre personas y entidades, en todos los ámbitos, para hacer de la confianza un valor social –individual, comunitario e institucional-reconocido.

Ekimen helburua
Pertsonen eta erakundeen arteko konfiantza-mekanismoak esparru guztietan sendotu nahi ditugu konfiantza balio sozial aitortua –indibiduala, komunitarioa eta instituzionala– izan dadin.


Etapa de Germinación: Construir relaciones de alta confianza mutua.
Ernetze-etapa: Eraiki handiko elkarrekiko konfiantza harremanak


FORMACIÓN/PRESTAKUNTZA:

-La cooperación/Lankidetza                          -Balanza de Valor/Balio balantzea
-Metodología para la Activación de Intangibles en Organizaciones (MAIO) / Erakundeetan Ukaezinak Aktibatzeko Metodologia  (MAIO)


Acción/EkintzaACCIÓN/EKINTZA:

-Sector sociosanitario / Soziosanitario Sektorea
-Educación-formación profesional /Hezkuntza lanbide heziketa
-Intraorganización/ Barne-antolakuntza


Sustatzaileak/Promotores: 

Laguntzailea/Colabora:   

Talento Social 6.0

Por Juanjo Goñi, socio de APTES. Artículo publicado en Noticias de Gipuzkoa, el 11 de junio de 2017

No cabe duda de que hoy las cosas evolucionan muy rápidamente y las sorpresas nos pillan con el pie sin cambiar. Lo vemos en los últimos resultados de muchas consultas donde lo no previsto ocurre y además de forma contundente. Y es que la inmediatez y la accesibilidad fácil a la información están cambiando las formas de pensar y de hacer de millones de personas, tanto en las nuevas generaciones como en colectivos de personas mayores, con el uso universal de los sistemas de intercomunicación escrita. Cambian entre otras cosas los modos de comunicar y de generar opinión, y con ello entran en crisis, y a todos los niveles, los sistemas participativos y representativos diseñados para épocas pasadas.

Estas tecnologías de la información siguen avanzando y llegan, después de haber sacudido la economía de los servicios, a la industria física. Los servicios, al aplicarlas, se han transformado como negocios cambiando sus organizaciones, y con ello la dimensión del empleo que ocupaban. Podemos tomar como ejemplo la transformación de las entidades financieras o de las agencias de viajes. Pero a la industria, algo ajena hasta ahora a las telecomunicaciones, le llega su metamorfosis a través de la hibridación de los mundos de la ingeniería más clásica con la robótica, el internet de las cosas, la fabricación distribuida, la inteligencia artificial y el Big Data.

Esta será otra sacudida más al tejido productivo, que llamamos Industria 4.0, con consecuencias importantes en el empleo y en los conocimientos requeridos para trabajar en las técnicas de diseño, fabricación y mantenimiento. La Unión Europea anticipa un déficit de 900.000 profesionales en la próxima década en estas disciplinas llamadas STEM (siglas en ingles de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas). (Nota: la codificación 1.0, 2.0,.. se adoptó para nombrar las versiones sucesivas de los programas informáticos. El primer dígito representa un cambio importante y el segundo modificaciones menores).

Lo que está por venir, ante esta evidente transformación social en cantidad y calidad del empleo que las oleadas tecnológicas provocan, es la aplicación de este cambio al mundo de la atención social, que tanto los servicios públicos como privados puedan aplicar aprovechando este avance tecnológico sin precedentes. Lo social y la tecnología son dos mundos que se miran aún con recelo, pero que no tienen más remedio que convivir e ir más allá, creando innovaciones de la hibridación inteligente de ambos saberes. Pero la dificultad histórica que se muestra ya en los contenidos educativos de estas formaciones universitarias estriba en el reduccionismo que hemos dado a la praxis de las ciencias sociales como un instrumento ajeno, e incluso contrario, a la revolución tecnológica de las cosas y especialmente a la revolución de la información.

En consecuencia, de todo ello y para empezar, podríamos decir que los servicios públicos, en términos de aplicación de la tecnología a la prestación de los servicios, están en un grado de retraso evidente. Les correspondería llamarse Servicios Públicos 2.0, servicios en los que se manejan ordenadores y terminales para los sistemas de gestión internos, con mucho papeleo incluido, y una muy escasa normalización de conceptos, procedimientos y procesos telemáticos. Son excepción a lo anterior los sistemas fiscales y de recaudación, en dónde la tecnología avanzada está muy presente. Esta situación de retraso impide que los servicios públicos sean rápidos y dotados de mayor inteligencia, como lo hacen las APPs en cualquier campo de actividad. Los Servicios Públicos 2.0 han llegado a situarse en la web y en las redes sociales, pero por lo general sólo para informar sobre la estructura institucional y los inventarios de servicios posibles, pero esto es a todas luces insuficiente.

Cuando hablamos de los servicios públicos nos referimos expresamente a los servicios al ciudadano, en temas como la Educación, la Salud, la Justicia y la Atención Social. Todas ellas son áreas desde las que los ciudadanos reciben los servicios, y donde la falta de integración de las diferentes tecnologías, departamentos, competencias y políticas conduce a sistemas de mecanización clásicos, aislados y muy cerrados, que salvo excepciones, bien los podríamos llamar 1.0 mas que 2.0.

La industria apunta sus próximas soluciones en la llamada industria 4.0. Esto ocupa ahora las mentes de los investigadores, diseñadores e ingenieros que describen la fábrica del futuro, y en este camino trabajan y no tienen dudas. Pero si miramos al espacio de lo social, las preguntas equivalentes son éstas: ¿Qué mentes se ocupan de la combinación innovadora de estas tecnologías con la calidad de vida y los pilares del estado del bienestar? ¿Cuántos profesionales nuevos en CHAL (siglas en inglés de Cultura, Salud, Antropología, Aprendizaje), necesitamos en los próximos 25 años? ¿Cómo enfocar el trabajo conjunto de especialistas tan distantes en humanidades, ciencias y tecnologías? ¿Cómo aflorar el valor económico de las tecnologías blandas (ciencias sociales y humanidades) en igualdad de condiciones que las tecnologías duras (científicas y técnicas)?

Sin duda, para pensar en esta dirección necesitamos algo más que las tecnologías de la información, que hasta ahora han servido para gestionar números y letras en los servicios públicos. Necesitamos de las ciencias sociales como la Antropología, la Sociología, la nueva Economía de lo evitable, las Bellas Artes, la Filosofía y todas esas denostadas habilidades de los humanos que no conducen al empleo de hoy, ni del que anuncia la industria 4.0. Tal vez, otras siglas como CHAL puedan aparecer pronto para alumbrar el nacimiento de ese Talento Social 6.0, que se traslade a los sistemas de servicios creadores del nuevo empleo, que tanto echamos en falta, en esa revolución social aún pendiente en los servicios públicos y privados. No se trata de contraponer el Talento Social 6.0 a la industria 4.0 como un recorrido alternativo, sino más bien de buscar caminos paralelos, y por qué no, más adelante, convergentes.

Así como la Industria 4.0 tiende a automatizar el diseño y la fabricación con sistemas conectados e inteligentes, el Talento Social 6.0 tiende a basar su valor en la personalización de los servicios, lo que crea empleo de manera directa y tan generosa como queramos. Tengamos en cuenta que un aula con 20 alumnos es una solución muy mejorable. La costumbre, ya ley, es que la enseñanza sea colectiva, con un profesor y muchos alumnos en un aula, por no tener recursos, aunque el aprendizaje fue, es y será individual. El recorrido de empleo potencial en Talento Social 6.0 en salud, educación y trabajo social, no es sino un nuevo escenario que abre una puerta a los empleos del futuro y también a nuevas formas de economía, como la Silver Economy (economía de servicios en la población mayor, no dependiente) de la que habla el gobierno francés o de las ciencias de los servicios (Innovate America).

El Talento Social 6.0 va más allá de la Industria 4.0 y nos habilita para entender mejor las ciencias de los servicios, en ese estado del bienestar imprescindible, pero necesitado de profunda renovación. Es también el horizonte hacia el que apuntar en los modelos de actividad económica y social del futuro, allá donde aun Europa y los partidos creadores del estado del bienestar no han sabido entender el alcance futuro del nuevo socialismo europeo. El reto de hoy, sea quien sea quien lo apoye, es arrancar este nuevo camino en el que ciencias sociales (economía incluida) y humanidades caminen junto a las científicas y tecnológicas intentando resolver los defectos sistemáticos de nuestras formas de organizar la sociedad y la aplicación del saber para progresar.

Nuestro problema central no es otro que la fragmentación de los saberes en muchas especialidades, para intentar desde estas visiones parciales resolver problemas complejos y pluridisciplinares, sin saber integrar lo que hemos separado artificialmente. Para resolverlo algunos ámbitos educativos intentan ofertar formaciones o carreras hibridas entre especialidades cercanas, cuando otra solución más eficaz en resultados es enseñar a trabajar juntos a los especialistas, que lo deben ser mucho y cada vez más, en ciencias, humanidades y tecnologías distintas.

Talento Social 6.0 es un camino a recorrer ya, donde los conocimientos CHAL nos permitan crear el nuevo empleo. Un nuevo empleo, en un nuevo estado del bienestar europeo también 6.0, donde los que nos preocupe no sea el impacto social de las tecnologías o el de la industria 4.0, sino para qué destinos sociales debemos aplicar lo que ya tanto sabemos de las cosas, del comportamiento humano y de los sistemas informáticos. Tal vez la industria 4.0 sea el dinamizador que abra este camino, por sus enormes consecuencias en el tipo de trabajo industrial que genera, y el adelantado para mirar a ese nuevo horizonte de un revisado estado social del bienestar, desde sus cimientos, en la época del Talento Social 6.0.

Metodologia para Activar Intangibles en las Organizaciones (MAIO)

El proyecto EUSKALTRUST, promovido por APTES, en la etapa inicial, contiene la puesta en marcha tanto de formación, como de acción en iniciativas que actuando en diferentes ámbitos, requieran de confianza para su buen desarrollo.

Esta acción en iniciativas se traduce en acompañar para un proyecto dado  un trabajo de diseño  y de acción en relación con el incremento de elementos de confianza que sean claves para la mejora de los objetivos, educativos, empresariales u de servicio de la organización afectada.

Pero en todos los casos se va a abordar una transformación cultural con la introducción o reforzamiento de un valor cultural como es la confianza. Estas transformaciones son muy sistémicas y requieren de un trabajo muy equilibrado tanto en la identificación de acciones en el diseño como en la ejecución posterior de las mismas.

Para garantizar una acción sincronizada en los tres grupos y para facilitar el trabajo en los proyectos de acción se va a seguir una metodología específica para la incorporación de intangibles en las organizaciones MAIO que pasamos a describir:

La metodología se nutre de una visión sistémica de que la cultura es un conglomerado de cuatro elementos en constante interacción que son:

Círculo central rodeado de 4 que hacen referencia a: principios, ritos, herramientas y procesos

Principios

  • Son los soportes conceptuales de la cultura y se les llama también “valores”.
  • Se explicitan en los documentos de misión, visión y valores.
  • Hay que evaluar siempre los valores declarados y los valores ejercidos
  • Son los que determinan la prioridad o selección de opciones posibles frente a una decisión compleja.
  • Estos principios son determinantes de los modelos de relación interpersonal en la organización y asimismo son señas de identidad exterior.
  • En gran medida impactan en los estatutos o reglas de gobierno de las empresas.
  • Suelen adoptar formas explicitas en códigos éticos, códigos de conducta o reglamentos internos

Procesos

  • Constituyen los modos con los que la organización opera y activa los valores aplicándolos
  • Los hay de muy diferente tipo: productivos, de diseño, de servicio, de gestión,..
  • Los procesos contienen en su diseño los rasgos diferenciales de la cultura practicada. Representan en los detalles y matices los rasgos culturales
  • Todos los procesos de gestión de personas, incluyendo especialmente la comunicación y la participación son muestras relevantes de la cultura.
  • Los modelos de gestión de referencia como EFQM, Investors in People,……..contienen elementos relevantes de la cultura deseada o implantada

Ritos

  • Son aspectos formales donde se expresa colectivamente los rasgos culturales
  • La ejemplaridad directiva y su dedicación a los valores relevantes determinan la importancia de estos y su seguimiento
  • Toman también forma de símbolos, posters, objetos significativos, fiestas u otros acontecimientos donde se refuerzan los rasgos culturales
  • La duración, frecuencia e importancia de quien los dirige, promueve y organiza determinan su relevancia cultural
  • Pueden tener relación con premios, concursos o apoyos a acciones destacadas en términos de reforzar comportamientos deseados
  • Asimismo pueden existir figuras organizativas expresamente dedicadas a promover elementos culturales de forma permanente o temporal
  • La gestión de personas debe evaluar estos valores periódicamente

Herramientas

  • Instrumentos de apoyo a la difusión y gestión de la cultura.
  • Son útiles los manuales y guías de uso en relación con el enfoque cultural
  • Las herramientas de gestión en forma de datos, aplicaciones especificas, encuestas, sistema de evaluación.
  • Son también herramientas los instrumentos educativos específicos o complementarios que influyan en la difusión de la cultura
  • Los sistemas de comunicación interna deben contener signos de apoyo a la cultura
  • La comunicación debe ser continua y especifica a cada colectivo
  • El asesoramiento experto del exterior es muy importante, con eventos cíclicos de evaluación externa

Sobre la base de estas cuatro facetas de la existencia de una cultura vinculada a la confianza, la metodología propone desarrollar una etapa de evaluación inicial de estos cuatro aspectos, para determinar qué elementos se deben transformar y qué plan de acción sería adecuado de forma que se trabajen simultáneamente los cuatro elementos del sistema cultural CONFIANZA.Al gráfico anterior le rodean: acciones clave, Seguimiento y Evaluación

Resultados de la Metodología MAIO Confianza

Como resultado de la metodología y como referentes para otros proyectos se podrán obtener distintos elementos que serán contrastados por los equipos del proyecto en sus diferentes situaciones:

  • Reformulaciones de la Visión, Misión, Valores
  • Estatutos, reglamentos o reglas de gestión
  • Códigos éticos o profesionales
  • Mapas de confiabilidad interno
  • Manuales de comunicación
  • Reformas de procesos e indicadores confiabilidad
  • Simplificación de controles
  • Encuestas de opinión externa
  • Evaluación de personas y equipos
  • Reconocimientos y premios internos
  • Ejemplos de señalización e infografías sobre confianza
  • Manuales de apoyo
  • Cursos específicos
  • Encuestas tipo
  • Procesos de evaluación externa

 

Diseño y escalabilidad de los proyectos de impacto social

Una situación muy frecuente en los proyectos de impacto social es que una vez ejecutado un piloto en un espacio reducido, la expansión y escalabilidad del proyecto no se produce. Lo que funciona en pequeña dimensión no es reproducible a mayor escala y la iniciativa se apaga progresivamente.

Este problema es muy común en todos los procesos de extensión de buenas prácticas o innovaciones sociales que se quieren extender desde situaciones muy específicas que funcionan a otros entornos más generales. Vamos a enumerar en primer lugar circunstancias comunes a estas dinámicas de decaimiento de las iniciativas, tratando después de incorporar algunas pistas para paliar o reducir el grado de abandono de los proyectos seminales. De las experiencias en APTES (ver www.tecnologiasocial.org) en proyectos de diversa índole podemos enumerar tres circunstancias básicas que impiden el progreso de estos proyectos en germinación:

-NORMAS ESTABLECIDAS. Cuando el ejercicio de la novedad altera normas organizativas, económicas, laborales o competenciales de organizaciones de todo tipo, o suponen riesgos de problemas de índole organizativo o público, se produce el fenómeno “tapia”. En su inicio, ningún cambio puede garantizar ausencia de problemas y  ventajas a corto de dimensión suficiente. Como resultado, no existe fuerza ejecutiva para alterar los modos de hacer. Si el modo de hacer anterior vincula a muchas organizaciones distintas, las posibilidades que se dé el efecto “tapia” es mucho mayor.

-NO LLEGAR AL INTERESADO. En general la falta de comunicación y de localización de los interesados que tengan algo o mucho que ganar, y el descuido en el proceso de adopción de lo nuevo, son causas del abandono. Para evitarlo se trata de conocer cuáles son los mecanismos de contagio y la expansión vía vinculación progresiva a lo nuevo, a través de información, valoración y comparación con las ventajas observables en otros parecidos que ya son miembros activos del nuevo sistema.

-DISEÑO SIN VÍAS DE EXPANSIÓN. Cuando el diseño es muy rígido, muy dependiente de grandes inversiones y usa recursos especiales, escasos o difíciles de asignar, los procesos de crecimiento se estancan. Los grados de libertad del diseño deben permitir sin grandes esfuerzos -de quien promueve el cambio- hacer que el sistema adquiera vida propia y se retroalimente con facilidad. Veremos relacionado con este tema un pentagrama del diseño (ver www.pentagrowth.com) que emplea el potencial de los sistemas de telecomunicaciones, otros recursos del conocimiento y diversos activos materiales para enfatizar en la escalabilidad y el crecimiento.

Contemplar de antemano en el  proyecto de diseño social estas tres vertientes puede ayudarnos a reducir limitaciones y a escalar el proyecto con mejores resultados.

Veamos con más detalle las tres situaciones.

1.- NORMAS ESTABLECIDAS.

Lo que viene a cambiar un proyecto de impacto social son precisamente normas, rutinas y modos de relación entre agentes y recursos. Las nuevas normas deben superar en mucho con ventajas a futuro, los inconvenientes del cambio que siempre existen.

Para bien o para mal nuestra sociedad avanza formulando sistemas de control, de garantías de no error y de homogeneización de modos de actuar. Todo esto se articula en leyes, normas administrativas, protocolos y modos de hacer. Todos ellos juntos componen un estilo de sociedad, un estilo de  relación, y una forma concreta de resolución de los problemas, de administrar los recursos y de distribución de las competencias y prerrogativas.

Estas normas operan en sentido vertical dentro de instituciones que comparten áreas de actuación y en sentido horizontal entre similares o distintos que han de organizarse para resolver situaciones previstas o desconocidas. Las normas establecidas tienden a evitar salirse de las mismas, aun cuando haya situaciones o modos de operar mucho más interesantes que los vigentes para muchos de los miembros.

Un ejemplo real es un cambio en el modelo de contenidos y planificación de la formación en un centro de formación profesional. Existen unas normas sobre las asignaturas, su duración, la evaluación individual y los niveles alcanzables. La introducción de una metodología de formación basada en proyectos donde se integren tres asignaturas representa una ventaja de cara al aprendizaje y al interés del alumno en la aplicabilidad de sus nuevos conocimientos.

De los diferentes agentes que se ven implicados hay beneficios para los alumnos y para los futuros empleadores de estos alumnos. Pero el método altera las normas de certificación e inspección educativa que considera no acorde a la legislación vigente. En este caso, los iniciadores de la nueva modalidad son aconsejados que la dejen por los problemas que puede conllevar a la dirección del centro.

Estas situaciones son muy frecuentes en los proyectos de innovación social por ser ámbitos muy regulados por normas y legislaciones diversas. Generalmente se produce la paradoja de que quien tiene más poder sobre el modelo educativo, no es el que está más interesado en mejorar los resultados, sino más bien que se cumpla la norma y reconducir todas las situaciones a este escenario estable.

¿Qué hacer?

Para tratar de evitar los estancamientos y enfrentamientos en este tipo de situaciones, es importante tomar en consideración en el diseño social los siguientes aspectos.

  • Tratar el tema como un Proyecto piloto para evaluar resultados comparativos y no pretender cambios grandes sin experiencias previas.
  • Implicar a la dirección de la institución y a las reguladoras en el proyecto remarcando los beneficios potenciales para estas instituciones.
  • Emplear las normas aplicables, para con habilidad sortear las limitaciones de las pautas vigentes
  • Apoyarse en programas o iniciativas externas de apoyo a la innovación para asentar el proyecto
  • Estudiar los sistemas legales y normativos que habría que alterar para su expansión. (ver Nivel de aplicación Social)

En cualquier caso esta faceta de la aceptación de los proyectos de cambio social es muy compleja y contiene la dificultad de tener que demostrar beneficios y ventajas, si muchos cambian de posición simultáneamente. No estamos acostumbrados a trabajar entre varios -menos a cambiar juntos- y a admitir cambios con cierta provisionalidad, y menos si estamos cerca de organismos de gestión pública.

Por lo general en estos cambios los más beneficiados son a corto los que están al final de la cadena de servicio, en el caso anterior son los alumnos. Los menos interesados son los empleados de los sistemas de control y garantía de cumplimiento de la normativa, ya que no deben permitirlo. Y los grandes impulsores del cambio son los agentes medios, los profesores que conociendo el sistema, idean y aplican cambios con sentido de mayor eficacia y eficiencia.

Estas situaciones son muy frecuentes y el cambio no progresa si no se demuestra una sostenibilidad económica al proyecto, lo que en muchas ocasiones no es posible. No obstante esta es una vía importante para inducir un cambio y posteriormente extenderlo en otros dominios de valor como la confianza, el conocimiento o la calidad de vida.

2.- NO LLEGAR AL INTERESADO

El proyecto de alto impacto social debe caracterizarse por una difusión rápida y un crecimiento que cumpla la regla de que cuantos más lo utilizan, más valor genera para ellos mismos y los potenciales usuarios. En los proyectos de impacto social existen cuestiones muy importantes a resolver en el momento del diseño:

¿Cómo comunicamos que existe el proyecto y sus fines?

¿Cómo acercamos y en qué orden a personas y agentes que puedan experimentar y implicarse en su desarrollo?

¿Cómo medimos de forma continua el avance de los interesados y de los implicados en el proyecto?

¿Cómo formulamos y concretamos el valor que se intercambia?

¿Cómo creamos el efecto contagio para que los que usan el nuevo sistema se sientan bien haciendo que otros cercanos lo usen?

¿Qué hacer?

Para tratar de evitar los estancamientos y trabajos sin sentido en este tipo de proyectos es importante adoptar dos estrategias de comunicación.

  1. Actuar para progresar en la vinculación de los usuarios y profesionales en el proyecto (IEPA) (ver gráfico adjunto)
  2. Comunicar de forma creativa y fácil de transmitir las noticias entre los participantes. En definitiva, comunicación para el contagio.

Actuar para progresar. Las métricas de progreso de un proyecto de impacto social están en la contabilidad del grado de adhesión cualitativa de los usuarios y los profesionales implicados en el cambio social.

Los estados de adopción de una nueva práctica son cuatro que suponen estados de vinculación diferentes y requieren acciones de comunicación e invitación a la acción específicas.

Estos cuatro estados aplicables a cualquier tipo de agente son:

IEPA

  1. Informado:Este es el primer paso. La existencia de algo diferente debe ser comunicada de forma sistemática para que los usuarios/agentes puedan estar en contacto con la oportunidad nueva. Esta labor debe ser promovida por las entidades que cooperan, acercando agentes al proyecto con un primer colectivo de usuarios/agentes potencialmente más interesados. Es imprescindible que la selección de este primer grupo sea certera para de entre ellos, crear los primeros equipos de diseño y contraste.
  2. Evaluando:Cuando un usuario/agente conoce el sistema en sus versiones iniciales o avanzadas y lo compara con su propia situación, establece un balance inicial de ventajas e inconvenientes de lo nuevo y del cambio que para él supone. Este balance de valor constituye el pasillo por el cual se atreverá o no a probar el sistema, en sus versiones disponibles. Esta evaluación extendida a todos los usuarios y agentes, forma parte importante del proyecto, ya que es la fuente de información para rediseñar, mucho o poco, lo que sea conveniente.
  3. Probando:Tomada la decisión, tras una evaluación positiva y posibilista ante el cambio, llega la etapa de verificar si la realidad es tan favorable como el planteamiento aceptado. Aquí son fundamentales los recursos de apoyo en la solución de problemas, que siempre existen y que suelen ser por desconocimiento lógico de lo nuevo. Su superación requiere un aprendizaje y soporte ágil y cercano. Por lo general, este paso suele estar mal atendido, por el falso supuesto de que el sistema es fácil, en opinión de quienes lo han hecho o diseñado, pero olvidan que quien se enfrenta a él por primera vez, no lo tiene tan fácil ya que todo o casi todo es nuevo.
  4. Aceptando:Decir sí y aplicar lo nuevo es una posición posterior a la prueba. Esta situación requiere que los hábitos se instalen y que los beneficios superen rápidamente al esfuerzo de cambio. La vuelta a lo anterior es siempre la amenaza subyacente en estos momentos y durante un lapso de tiempo. La aceptación y el progreso requiere tiempo y el grado de compromiso con el sistema es muy variable. Para algunos será solo algo útil, para otros una fuente de interés personal y para otros una práctica que desea difundir por los buenos resultados que quiere compartir con otros próximos. De aquí se deriva el fenómeno del contagio deseado, que debe ser estudiado y diseñado por el equipo de comunicación y diseño.

 El equilibrio en el número de agentes en cada estado y las acciones necesarias para avanzar en cantidad y calidad simultáneamente determinan las iniciativas de progreso del proyecto.

Comunicar de forma creativa. Conseguir el efecto contagio es una forma específica de comunicar para la acción. Se trata de hacer que la adhesión sea viral, dando opciones de aumentar el uso de los servicios y acciones que incluye el proyecto social.

El efecto contagio se produce cuando:

  • Hay MENSAJE SOCIAL (o moneda social): algo que contar entre iguales que agrade a los otros, porque es novedad o les produce emociones, les da argumentos valiosos para relatar a otros.
  • Hay un DISPARADOR: una característica singular que lo hace diferente, inusual, que interesa saber para estar al día con otros.
  • Hay EMOCIÓN: algo que activa sentimientos positivos o negativos
  • Hay VISIBILIDAD: los demás aprecian físicamente que existe algo diferencial. Un objeto, un video, una noticia….
  • Existe algo PRÁCTICO: presenta ventajas respecto a otras cosas. Puede merecer la pena adoptarlo.
  • Hay una HISTORIA que contar: alrededor del contenido en forma didáctica, los casos de otros y sus consecuencias hacen ver los beneficios potenciales.

Dar contenido a estos aspectos en la comunicación y en los soportes físicos o inmateriales del cambio produce buenos resultados vía el contagio. 

3.- DISEÑO SIN VÍAS DE EXPANSIÓN

Es muy probable que cualquier proyecto de impacto social esté relacionado con modos de comunicación diferenciados y que esté soportado en tecnologías de la información. Las plataformas digitales son instrumentos muy eficaces para producir el proceso de crecimiento de un proyecto social, facilitando disponer de medios para participar, evaluar y emplear los nuevos sistemas que de forma electrónica lleguen a los distintos agentes. El estudio llevado a cabo por www.pentagrowth.com sobre las causas de crecimiento de los negocios digitales más importante, permite una extrapolación a los proyectos de impacto social.

El esquema adjunto representa en sus cinco ejes las dimensiones de dentro hacia fuera que hacen más extensivo un proyecto en sus opciones de crecimiento. Cuanto más hacia el exterior del radar, mayor es la capacidad de expansión del proyecto.

Pentagowth

Estos ejes son:

  1. Acceso y conexión a los servicios:

Acceder a un servicio que requiere un desplazamiento a un lugar físico o su disponibilidad a través de una aplicación de móvil, impacta en la facilidad de uso. Así, todas las personas que dispongan de un teléfono inteligente, tienen un acceso muy fácil al servicio propuesto. Una opción intermedia es la que se ofrece a través de acceso a internet, vía una página diseñada para los accesos de todo tipo que requieran las diferentes funciones de los usuarios.

  1. Agregar activos

Los activos que usa un proyecto pueden ser de diversos tipos en cuanto a sus usos y dimensión. En el primer nivel están los recursos que son centralizados y públicos, que requieren una gestión de colas y prioridades lo que retrasa el uso y puede ser una dificultad que encuentren los usuarios. Un segundo nivel son los recursos en comunidad que aplican a un conjunto bajo de personas que los comparten. Por último los recursos pueden estar distribuidos y pertenecer a los propios usuarios, caso en el que la flexibilidad y simultaneidad en el uso es máxima. Son estas últimas circunstancias las que permiten desarrollar proyectos sin recursos propios, generando alguna ventaja para el uso e intercambio de recursos de muchos agentes.

  1. Usuarios empoderados

Este eje del crecimiento se refiere al rol del usuario. Puede ir desde simple comprador de un servicio, a ser un socio promotor del mismo, con un rol intermedio de aportador de recursos. Un paso más conduce a que el usuario sea el propio promotor de la iniciativa y obtenga beneficios de la misma. En este caso los agentes impulsores son los que activan los recursos y producen nuevos usuarios para el sistema. Este empoderamiento es una de las acciones preferentes de los distintos modos de ejecutar proyectos de cambio social donde los roles de los agentes se modifican hacia una mayor autonomía de los que no la tenían.

  1. Dotar de herramientas

Ser un comprador pasivo de un servicio es un modo de uso que no produce un efecto contagio o de crecimiento rápido. Cuando el usuario hace de mediador, le es más fácil incorporar nuevos agentes y sobre todo, cuando el agente se convierte en quien aporta valor a otros, el proceso de intercambio es más dinámico. No solo el recurso económico es el que promueve los intercambios contagiosos, sino que los demás activos de la relación social (ver Los 6 Capitales) pueden formar parte de los intercambios. Los intangibles son aquí una fuente de creación de nuevas iniciativas de intercambio de valor.

  1. Compartir el saber

Si el conocimiento está cerrado y protegido por un propietario que obtiene del mismo recurso, la dinámica de crecimiento es baja y el interés en su uso depende del valor que genera la aplicabilidad de dicho conocimiento. Esta situación mejora cuando el conocimiento es compartido por un grupo más numeroso que puede hacer de él más y diversas aplicaciones. Por último el sistema crece más si el conocimiento es abierto y no está limitado su empleo, ya que las aplicaciones que se pueden hacer son muchas más, ya que permite aplicaciones específicas según distintos problemas y usuarios.

 

Conclusiones:

Las limitaciones habituales en el bajo o inexistente crecimiento de un proyecto de impacto social deben ser tratadas en el diseño y en el desarrollo continuo del proyecto vigilando tres aspectos:

-NORMAS ESTABLECIDAS. Procurar detectarlas y actuar de forma preventiva limitando el alcance del proyecto, y abriendo una vía paralela de resolución de cambios en normas o sistemas legislativos.

-NO LLEGAR AL INTERESADO. Saber en todo momento el grado de vinculación de los distintos tipos de agentes y actuar vía la comunicación con efecto contagio es fundamental. Estar siempre con estos datos en la mano, nos permite conducir o reconducir las acciones próximas en una interacción continua con los distintos tipos de agentes y sus motivaciones.

-DISEÑO SIN VÍAS DE EXPANSIÓN. El crecimiento no es un efecto casual sino que hay aspectos del diseño que condiciona, limitando o impulsando el crecimiento del proyecto. Los cinco ejes citados están acompañados de las posibilidades que ofrecen los medios digitales y de telecomunicaciones en el cambio de rol del usuario. De un agente pasivo que obtiene recursos de algo colectivo y centralizado, a un agente activo empoderado en los papeles autónomos que pueda realizar y que aporta sus propios recursos y valor intangibles a una comunidad abierta de conocimiento.

Sirvan esta líneas para analizar situaciones de estancamiento, y en su caso rediseñar proyectos sociales con necesidad de alto crecimiento.

Descárgate aquí el pdf del documento: Escalabilidad de proyectos de impacto social

Participamos en Berrekin Berregin

El pasado 18 de marzo participamos en una de las sesiones programadas en el marco de la nueva edición de BERREKIN BERREGIN.   Se trata de una iniciativa del Ayuntamiento de Bergara (Gipuzkoa) y Lanki (Mondragon Unibertsitatea), en la que se promueve la formación para el emprendizaje social y comunitario en la comarca del Alto Deba.

Cd0lGMmW4AEsHFICompartimos nuestra visión sobre el Diseño Social y en particular tres de las herramientas generadas: Mapa de Oportunidad Social, Los 6 Capitales y el Canvas Social, que pueden facilitar la concreción de las propuestas de las personas participantes en el programa.

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Métodos y Herramientas para el Diseño de Proyectos Sociales

Precio: Gratuito

Objetivo del curso:

-Incorporar criterios de diseño en los proyectos que den mejor respuesta a requisitos de ámbito social.
-Disponer de mecanismos que faciliten el trabajo interdisciplinar en el desarrollo de los proyectos.
-Establecer pautas y requisitos fundamentales en el impacto social de los proyectos.
-Analizar casos reales y la aplicabilidad de las herramientas adecuadas a cada etapa del proyecto.

Impartido por APTES en colaboración con Novia Salcedo.

Contenido:

Consiste en 5 talleres:

Mapa de Oportunidad y Canvas Social: aprender a enfocar desde un origen genérico la confluencia de competencias e intereses alrededor de una oportunidad social. FECHA: 20 DE OCTUBRE A LAS 13:30

Saber-vender-saber. Venta en grupo: estructurar la etapa inicial de especificación e ideación de soluciones en un equipo multidisciplinar de proveedor y cliente. FECHA: 21 DE OCTUBRE A LAS 14:30

Claves de una participación eficaz: aplicar criterios organizativos en tiempo, grupos de trabajo y roles para una participación eficaz y bien valorada. FECHA: 27 DE OCTUBRE A LAS 13:30

Lo que no cambiará en el trabajo del futuro: realizar una simulación de tipos de trabajo muy relevantes para el futuro del trabajo, basados en la cocreación e ideación. FECHA: 28 DE OCTUBRE A LAS 15:30

Síntesis de herramientas de diseño social. Aplicación de las herramientas anteriores a casos reales. FECHA: 3 DE NOVIEMBRE A LAS 13:30

Lugar: Campo Volantin 24, 1º, Bilbao 48007

Duración: 2 horas

Inscripción aquí.

La interdisciplinariedad eficaz es el reto central del progreso tecnológico y social

Los problemas y los retos a resolver en la sociedad no son objeto de ninguna disciplina concreta, sea  científica, tecnológica o social . Solo se puede responder desde la interdisciplinariedad.
Intercisciplinariedad Nature
Foto: Dean Trippe
Una tendencia que muestran los estudios de la revista Nature, sobre cómo la hibridación del saber está superando en tareas de investigación a los trabajos de especialización dentro de las distintas disciplinas.
Esta hibridación creciente se presenta a dos niveles: por una parte dentro de áreas propias de una misma disciplina, y por otra y con mayor fuerza e intensidad en número, en la hibridación de áreas de conocimiento tecno-científico con disciplinas de las ciencias sociales o tecnologías blandas. Contribuir al entendimiento para el trabajo cooperativo entre estas áreas y profesionales todavía tan distantes, es un objetivo de la Escuela de Diseño Social.

¿Qué medimos y a dónde vamos?

El rumbo de los acontecimientos que estamos viviendo es una consecuencia de lo que se considera valioso por los que nos dirigen, economistas y políticos, en términos de progreso. Unamuno lo expresaba diciendo que “el progreso consiste en el cambio”. Pero ¿vale cualquier cambio? Si nos dejamos aconsejar por un agricultor llegaríamos a pensar que la posesión de fértiles terrenos, buen ganado y unas buenas condiciones climatológicas, son sinónimos de progreso, incluso en la ciudad, y si lo preguntáramos a nuestros padres, nos dirían que progreso para los hijos es una buena educación y, si es superior, mejor.

Poner el foco en el futuro, y ver lo que nos falta y el camino para lograrlo ha sido y es la única forma de medir lo que estamos consiguiendo. En otros tiempos de mayor escasez o menor libertad, los objetivos eran claros -casi comunes- y por ello, el progreso se podía apreciar y compartir. Pero si estos objetivos se alcanzaron, como siempre en parte, ahora toca cambiarlos por otros más elevados, menos concretos, más intangibles pero por ello no menos importantes.

Podemos medir muchas cosas distintas, pero siempre nos pasa como al ciclista: que cuanto más se fija en un bache que pretende evitar, más se dirige al lugar al que no quiere ir. Cuando conectamos progreso con economía, estamos siendo muy reduccionistas y, persiguiendo tal fin, entendemos que la producción y la venta es la variable casi finalista de la que se pueden deducir las demás áreas de progreso, a través de la distribución de la riqueza material. Si elegimos los indicadores de un colectivo desde la  macroeconomía, estamos abocados a una pérdida de calidad de vida, ya que ésta se nutre de otros conceptos asociados a lo subjetivo, pequeño y personal. Lo macro no garantiza una distribución mejor, cercana, personal y ajustada a las necesidades sociales, si bien puede generar recursos colectivos por la capacidad de producir más eficientemente.

Si elegimos la innovación y la tecnología como progreso, hablamos del cambio de formas de vida y de nuevos instrumentos, sin tal vez analizar bien las finalidades del cambio. La tecnología sin duda produce avances, pero su forma y ámbito de su aplicación, la convierten en sólo economía, en bienestar social o en ambas cosas a la vez. En un  artículo de Josefh E.Stiglitz (Premio Nobel de Economía) titulado “el enigma de la innovación”, indicaba la extraña o escasa relación entre los avances modernizadores que aporta la tecnología y los estándares de calidad de vida de la población. Tenemos y compramos más cosas, hay muchas opciones, pero no sabemos si estamos mejor o somos algo más felices por tenerlas y por lo que esto nos supone.

Y si medimos el nivel de formación de la población, podemos estar centrados en formar a muchas personas que no encuentran empleo, debido a la rigidez y estancamiento de los modelos de trabajo y jubilación al final del periodo laboral. Las formas de trabajo van a cambiar mucho, pero la inercia de los sistemas vigentes y las estructuras creadas producen grandes desajustes, como el paro juvenil. Los indicadores se van complicando mucho, pero siempre los seguimos midiendo después de acontecimientos a veces no muy deseables. ¿No podríamos pensar en diseñar teniendo en cuenta el futuro de estas cuestiones, para aprovechar mejor los escasos recursos y no tener que penar después?

No cabe duda de que el progreso no es un asunto sencillo por la multitud de facetas y de intereses que incluye, y sobre todo, porque cada estamento privado o público sólo ve una pequeña parte de su significado. Es el elefante descrito por unos ciegos, que según la zona que les tocaba describir, decían cosas muy distintas. Cada vez se hace más necesario enfrentar las iniciativas poniendo un ¿para qué?, o varios encadenados que nos permitan diferenciar los medios de los fines. El efecto moda o imitación social es una causa del hacer sin mucho sentido, que nos conduce a una sensación de carencia de futuro o de logro colectivo.

Volviendo a qué medimos y para eliminar la supremacía de la economía y sobre todo de la macroeconomía como medida de progreso, tenemos que incorporar otros 5 activos sociales (Ver Los 6 Capitales) en la visualización de lo que medimos. Si los medimos, nos acercaremos a ellos y serán objeto de reflexión y debate social, y de construcción en los programas políticos. No podremos reactivar el sentido de la política si no reactivamos y enriquecemos los temas sobre los que debatir, ampliando el marco de decisión de los ciudadanos. La economía no es un tema en que los ciudadanos sean los protagonistas, más bien son sufridores o consumidores de unas pautas globales fruto de movimientos geoeconómicos. Pero sí lo son de la calidad de vida y de las relaciones de confianza que están en cada persona. Hablar, proyectar, comprometerse en otro marco de activos sociales, más allá de la economía, las cuentas de déficit, el IPC y el PIB. Esto es una necesidad imprescindible para reactivar el sentido y papel del político y del ciudadano. Si los activos sociales son la economía, el conocimiento, el bienestar, la cultura, el medio ambiente y la confianza, ¿por qué no tenemos buenos ejemplos y datos de su situación y progreso?.

Lamentablemente seguiremos los caminos de la crisis, atenuados durante poco tiempo, mientras no cambiemos el punto de mira y aspiremos a otros indicadores sociales mucho más equilibrados y distribuidos en los seis aspectos citados. No importa que esto no se haga aún en ningún sitio, que salgamos más o menos bien en las estadísticas globales. Tal vez debemos abrir un camino en el que seguro se reúnen más acuerdos que en la discusión interminable del reparto de los recursos económicos entre los distintos colectivos sociales. Si cambiamos el punto de mira, si cambiamos el sentido, si cambiamos lo que medimos y si lo compartimos, estaremos contribuyendo a la creación de un nuevo sentido común, que es la única garantía de aportación colectiva como pudo serlo en otros momentos.

Cada proyecto, cada iniciativa por pequeña que sea, personal, municipal, asociativa, empresarial está orientada a unos objetivos y requiere una evaluación de sus resultados. En tanto que no seamos capaces de entender y trasladar a estas iniciativas los elementos que crean valor social estaremos trabajando solo sobre los capitales económicos que solo regulan una parte de los activos sociales en detrimento de otros que son de muy alto valor social. Desde APTES (Asociación para la Promoción de la Tecnología Social) hemos lanzado esta Escuela de Diseño Social para aunar las capacidades de innovación y progreso, en la búsqueda de soluciones nuevas, con el equilibrio en la gestión y desarrollo de los seis activos sociales. El diseño de hoy determina el futuro y lo que seguimos midiendo hoy, nos conduce a los excesos y carencias que todos estamos viviendo.

Por Juanjo Goñi, futucultor, socio de APTES.